Volver a la rutina laboral tras un periodo vacacional, siempre cuesta. Es lógico. Pasar de disfrutar del sol en verano a la luz artificial del flexo de nuestro escritorio, no apetece mucho.

Pero hay personas que sufren una serie de síntomas, más agudizados de lo normal, que sobrepasan a ese fastidio que supone el fin de las vacaciones. Es entonces cuando podemos estar ante un posible caso de síndrome post-vacacional.

Se trata de un padecimiento que no está aceptado como enfermedad pero que se muestra como una realidad para miles de personas, las cuales viven síntomas claros e identificables por el hecho de tener que regresar a sus obligaciones diarias tras un periodo vacacional de descanso y ocio: apatía, tristeza, desgana, cansancio, frustración, desmotivación, irascibilidad y somnolencia, suelen ser los más acusados y suelen durar en torno a dos semanas.

Aunque siempre es duro volver a respirar el aire nocivo de la ciudad y dejar atrás la refrescante brisa marinera, existen trucos para superar el síndrome post-vacacional. Toma nota:

  • Retoma un ritmo de sueño adecuado: para proteger tu salud, es necesario dormir las horas suficientes. En vacaciones es normal que esos horarios se alteren. Unos días antes de retomar tus obligaciones laborales o familiares, trata de volver a cumplir con eses horario controlado de sueño.
  • Regresa de manera gradual: no pases de golpe, de estar en una paradisíaca playa a encontrarte en pocas horas entre las cuatro paredes de tu oficina. Tómate dos o tres días de transición. Instálate de nuevo en casa y prepara tu mente para el regreso.
  • Evita el estrés: realizar deporte, evitar tomar cafeína, alcohol y sobresaturarte de trabajo, sobre todo en los primeros días de tu regreso al entorno laboral, te ayudará a combatir el estrés, uno de los grandes males de nuestra era. Protege tu salud de este mal tan común hoy en día y tan culpable de multitud de enfermedades que afectan a nuestro cuerpo y a nuestra mente.
  • Actitud positiva: superar el síndrome post-vacacional depende sólo de ti y de tu actitud. Trata de abandonar los pensamientos negativos y llena tu mente de pensamientos positivos y nuevos retos que te puedan motivar. Un esfuerzo por encontrar el lado bueno de nuestro día a día te ayudará a sobrepasar esas dos semanas que suele durar el síndrome post-vacacional. Ten paciencia, no desesperes y pronto ese esfuerzo por ver el lado positivo, nacerá de ti, de manera natural.