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¿Qué diferencias hay entre el continente y el contenido en los seguros de hogar?

En España, inicialmente, los seguros destinados a proteger la vivienda únicamente cubrían el riesgo de incendio, siendo bastante populares entre la población, sobre todo el las ciudades. Bien entrados en el siglo XX, las entidades aseguradoras que comercializaban este tipo de seguros comenzaron a complementar con alguna garantía más sus pólizas de incendios. Pero, fue en la década de los setenta, con la aparición de las primeras modalidades de seguros multirriesgo, cuando los seguros de hogar iniciaron su verdadera transformación para llegar a convertirse en lo que son en la actualidad, no en vano, cuentan con un grado de penetración entre la población española que supera el 72%; es decir, que tres de cada cuatro hogares están asegurados en nuestro país.

Ahora bien, si el propietario de una vivienda está estudiando la posibilidad de contratar un seguro con la finalidad de proteger el citado inmueble, conocer una serie de particularidades acerca de este tipo de seguros será de gran utilidad para comprender de manera óptima cómo funcionan. Entre estas cuestiones, es fundamental que el futuro asegurado tenga clara la diferencia entre el continente y el contenido en una póliza de seguro de hogar, ya que la entidad aseguradora le solicitará, tanto en el momento de la contratación como en cada renovación, una valoración tanto del inmueble como de lo que alberga en su interior.

¿Qué es el continente?

En concreto, en un seguro de hogar, se entiende por continente la estructura del edificio en sí y los elementos de construcción. Por lo tanto, se trata de las partes del inmueble que no se pueden extraer sin que este resulte dañado. Así, forman parte del continente: los cimientos, los muros, las columnas, las paredes, las cubiertas, los techos y las instalaciones fijas (agua, calefacción, climatización, electricidad...), así como los elementos de decoración fijos (pintura, escayola, parquet...). Además, aunque dependerá de cada entidad aseguradora en particular, elementos como jardines o escaleras pueden ser considerados como parte del continente.

Asimismo, en el momento de contratar el seguro, la compañía necesita saber el capital que el asegurado quiere incluir como continente en la póliza. En ese sentido, debido a que normalmente los ciudadanos de a pie no saben como calcular su valor, las entidades aseguradoras ofrecen a sus clientes una estimación al respecto; básicamente, se multiplican los metros cuadrados de la superficie construida por el coste medio que tiene la reconstrucción de una vivienda de similares características. Del mismo modo, también resulta conveniente que el propietario de una vivienda sepa que el continente puede ser asegurado de dos maneras: a valor total, con lo que se cubre todo el continente, por lo que, en caso de una destrucción total de la vivienda, el seguro se hará cargo de la reparación y reconstrucción de la misma; y a primer riesgo (modalidad mucho más económica), que, en caso de una destrucción total de la vivienda, solo dará cobertura a parte del coste total de reparación. Esta última es una modalidad de seguro de hogar muy recomendable cuando hay otro póliza, como por ejemplo la de la comunidad de vecinos, que también protege en ese sentido a la vivienda.

¿Qué es el contenido?

Por su parte, como contenido se puede considerar en un seguro de hogar a todos los elementos que se encuentran dentro de una vivienda pero que no forman parte de su estructura. Estos objetos, que deben pertenecer al asegurado o a las terceras personas que vivan habitualmente en la casa, pueden ser todo tipo de muebles, electrodomésticos, dispositivos tecnológicos, ropa, enseres, objetos de valor (como joyas) y de valor especial (como obras de arte), etc. Pero, aunque normalmente todo lo anteriormente mencionado está contemplado como contenido por las entidades aseguradoras, hay elementos que hay que declarar expresamente, como sucede en el caso de las joyas o las obras de arte. De hecho, a la hora de contratar un seguro de hogar siempre es importante informarse bien, pero más si cabe en el caso de poseer objetos especiales de este tipo (armas de fuego, instrumentos musicales, material deportivo de alto valor…), que pueden estar incluidos o no en las pólizas de hogar estándar.

Para calcular el valor del contenido, si se tiene pensado contratar un seguro de hogar, es fundamental que el asegurado haga un inventario lo más completo posible de sus pertenencias de mayor valor (también de las posesiones de las personas que viven habitualmente en la vivienda). Aquí tienen cabida todo tipo de muebles y de electrodomésticos, los diferentes dispositivos tecnológicos, las prendas de vestir… En este sentido, las entidades aseguradoras, por norma general, no suelen exigir al asegurado que detalle exactamente cuántos objetos poseen el y su familia para poder estimar el capital a incluir en la póliza de hogar en el apartado de contenido. Pero, sin embargo, si el asegurado está en posesión de objetos de elevado valor, éstos deberán ser declararlos de manera expresa en la póliza para que, en caso de siniestro, se encuentren cubiertos por el seguro de hogar; por supuesto, este tipo de particularidades tendrán reflejo en el importe final de la prima que tendrá satisfacer (notablemente más elevado).

Al respecto, para el asegurado será de gran utilidad, a la hora de contratar un seguro de hogar, conocer la existencia de elementos adicionales de seguridad en la vivienda, como cajas fuertes o alarmas, es un hecho que es valorado positivamente por parte de las entidades aseguradoras, ya que se trata de medidas que sin duda  contribuyen a reducir de manera sustancial el riesgo de siniestro, por lo que en función de esa premisa el precio del seguro bajará. Además, si el asegurado adquiere nuevos elementos para su vivienda, con la póliza de hogar ya en funcionamiento, deberá ponerlo en conocimiento de su compañía, sobre todo si se trata de objetos de valor, para que sean incluidos de manera expresa en el seguro, si no se desea tener sorpresas desagradables en caso de siniestro.

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