¿Buscas una gofrera nueva? Estas son las ventajas de asegurarla

Si te gustan los gofres y disfrutas de uno cada vez que encuentras un establecimiento donde comprarlos, piensa en hacer los tuyos propios. Caseros, más sanos, buenísimos... pon una gofrera en tu vida y ¡hazla más dulce! PAE

Si estás buscando un nuevo ayudante de cocina con el que preparar deliciosos gofres caseros, las tiendas de El Corte Inglés son el lugar más adecuado. En nuestros grandes almacenes podrás encontrar gofreras de todos los tipos, con termostato regulable y alternativas para hacer tus recetas con diferentes tamaños y formas. Además, ya no tendrás que preocuparte por esos pequeños accidentes que a veces ocurren en una cocina gracias al seguro Protección Extra El Corte Inglés. Estrena tu nueva gofrera con todas las garantías desde el primer día y, lo mejor de todo, a un precio que te sorprenderá.

Seguros para gofreras en El Corte Inglés Seguros 

Al adquirir tu nueva gofrera en nuestras tiendas o a través de nuestra página web, podrás contratar el seguro Protección Extra El Corte Inglés de forma rápida y muy sencilla. Esta opción está disponible para muchos de los mejores productos, pero no dudes en preguntar a la hora de realizar tu compra para asegurarte de que la gofrera que has elegido puede ser objeto de un seguro. Nuestros expertos te informarán de forma precisa sobre la mejor opción para ti y sobre cómo podrás proteger tu pequeño electrodoméstico contra daños accidentales durante dos años por muy poco dinero.

¿Qué daños cubre?

El seguro Protección Extra El Corte Inglés cubre daños como caídas al suelo y golpes accidentales, derrame accidental de líquidos sobre la gofrera o una subida de tensión de la red eléctrica. Además, también incluye cobertura mundial para los dispositivos portátiles y la reparación con recogida y entrega en nuestro domicilio (dentro de España).

¿Qué cosas no cubre el seguro Protección Extra El Corte Inglés?

Entre los daños no cubiertos por el seguro encontramos las averías internas de cualquier tipo, el robo, el hurto o el atraco (estos últimos nos los cubriría probablemente el seguro de hogar, siempre que denunciemos los hechos en comisaría y reclamemos a nuestra compañía presentando esa denuncia), daños en elementos consumibles del aparato o en los accesorios, daños estéticos, desgaste por uso, etc. 

¿Cómo hacer gofres saludables?

Una de las mayores ventajas de poder hacer tus propios postres o meriendas en casa, es que podrás hacer gofres más saludables ya que los preparados en los puestos callejeros suelen ser más grasientos y demasiado azucarados.

Los gofres, debido al alto contenido en azúcares que suelen contener (y por otros extras que se les añade como nata, chocolate o siropes) quedan normalmente relegados a un consumo muy ocasional. Por suerte, en los últimos tiempos ha surgido una tendencia que te permitirá disfrutar de unos gofres buenísimos y más saludables: se trata de elaborar gofres con patata. Puede parecer que estamos hablando de cosas totalmente distintas, pero si decidimos dedicar unos minutos a buscar ideas por internet, encontraremos cientos de recetas buenísimas para hacer un gofre de tortilla de patata, o de patata relleno de salsa brava y alioli haciendo un ajedrez. Todo vale para darle un buen uso a nuestra nueva gofrera y sacarle el máximo partido.

Lo mejor de tener una gofrera en casa es poder disfrutar de todas las variedades existentes de gofres, ya que podrás experimentar a tu gusto

Para poder hacer gofres saludables, debemos primero entender de qué están hechos los tradicionales o cuáles son los tipos más comunes que nos podemos encontrar.

El gofre proviene de EEUU, siendo una adaptación de los wafles que llevaron los holandeses y belgas que emigraron al nuevo mundo, aunque la idea de cocinar una masa de harina entre dos planchas de metal se remonta a la época de los griegos. El gofre tal y como lo conocemos hoy en día (el gofre belga), con sirope, nata, o chocolate, se hizo famoso en una Exposición Universal en Bruselas en 1960 gracias a un belga llamado Maurice Vermersch. 

Tipos de gofres

Tanta ha sido la evolución de los gofres con el paso de los años, que la mayoría de la gente no conoce más que uno o dos, pero existen al menos cinco tipos de gofres mundialmente reconocidos y diferenciables entre ellos. Generalmente todos están hechos de una mezcla de harina, agua, azúcar, margarina o mantequilla, leche, huevo y sal.

Gofres belgas (de Bruselas): este tipo de gofre es el más popular de todos, dado que se lleva consumiendo en las ciudades belgas desde el siglo XX. Se suelen servir calientes y la gente añade a su gusto chocolate, sirope, helado, nata, miel, fresas, etc.

Gofres belgas (de Lieja): este tipo es específico de la ciudad belga de Lieja, donde es típico encontrarlo en los puestos callejeros y en las tiendas, y su característica principal es que se añade caramelo en la cocción, por lo que el resultado es mucho más dulce que el gofre de Bruselas; además, está tan rico que suele comerse sin añadirle nada.

Gofre americano: se trata de un alimento muy consumido en Estados Unidos, ya que mucha gente incluye el gofre (o las tortitas) en sus desayunos de manera habitual. Generalmente, usan levadura química para hacer la masa en vez de la levadura tradicional o de panadería, y le suelen añadir miel, mantequilla o sirope como acompañamiento. Les gusta que el gofre quede esponjoso, en contraposición al gofre belga que se suele hacer durante más tiempo para que quede un poco más crujiente.

Gofre de Hong-Kong: también conocido como Bubble Waffle, se hace con forma redondeada, parecido a una pizza, más grande y más fino que los gofres europeos. Generalmente se añade nata y alguna fruta y se envuelve para comerlo enrollado como si fuera un snack.

Gofre de Virginia: se trata de gofres hechos con harina de maíz o de arroz en vez de usar la típica harina de trigo, lo que les da un sabor diferente al gofre americano tradicional.

¿Cómo mantener mi gofrera siempre en buenas condiciones?

Lo primero que debemos tener en cuenta si queremos conservar nuestra gofrera como nueva, es que hay que limpiarla después de cada uso, para evitar así que queden restos de masa quemados que vayan desgastando poco a poco la superficie antiadherente de las placas.

Si la gofrera permite desmontar las placas, podríamos meterlas en el lavavajillas, pero si no disponemos de uno, o las placas no son desmontables, una buena manera de eliminar los restos más difíciles de gofre es usar vapor, desenchufando primero la gofrera, y poniendo en su interior papel de cocina mojado mientras aún esté caliente, lo que generará vapor en su interior y despegará los restos más incrustados.

MÁS INFORMACIÓN SOBRE SEGUROS