Cuando se produce un accidente en el que se ven implicados dos coches y las consecuencias no son demasiado graves lo más común es recurrir a cumplimentar un parte amistoso.

De hecho, la Declaración Amistosa de Accidente (DAA), más conocida como Parte Amistoso de Accidentes es la mejor forma de explicar y determinar cómo se ha producido un siniestro y resolver la culpabilidad.

Este impreso lo suelen facilitar las compañías aseguradoras a sus clientes. En el parte de accidentes se deben reflejar algunos datos básicos, como un resumen de lo ocurrido, los principales daños causados y quién es el responsable.

El parte amistoso, es un documento que se utiliza en España desde 1988, año en el que entró en vigor el Convenio de Indemnización Directa (CIDE). Este documento ha conseguido agilizar la liquidación del pago a los asegurados por daños materiales como consecuencia de un siniestro.

Está compuesto por 2 hojas autocalcables. Esto se hace para que una vez rellenado por una de las partes, la otra pueda obtener de forma rápida una copia del mismo con todos los datos que se hayan rellenado de común acuerdo.

Existe un modelo oficial y homologado en casi todos los países de la Unión Europea (UE). Esta homogeneidad permite que, en el caso de que suframos un accidente con nuestro vehículo en cualquier país de la UE, los trámites sean más ágiles y sencillos.

Rellenar el parte

En primer lugar, trata de no ponerte nervioso y mantener la calma. Es muy recomendable que hagas fotos del accidente por si fueran necesarias para esclarecer los hechos y los daños.

En la parte superior de la hoja tienes que incluir la fecha, hora del accidente y el lugar donde haya ocurrido. Rellena los datos lo más claro posible, con letra mayúscula que se entiende mejor.

También es necesario especificar si ha habido daños personales y materiales, aparte de los que hayan sufridos los vehículos. Si hubiera testigos del accidente también deberás incluir en el parte sus datos de contacto.

Después verás dos columnas de colores, una azul y una amarilla. Esta parte se centra en los datos de cada asegurado y su vehículo. En cada una de las columnas debe anotarse:

  • Nombre, nacionalidad, dirección y teléfono de contacto del asegurado.
  • Modelo, marca y matrícula y lugar de matriculación del vehículo y del remolque, si lo tuviera.
  • Nombre de la aseguradora, número de póliza, número de Carta Verde (cuando en el accidente estén involucrados conductores extranjeros), nombre, dirección y teléfono de la agencia o corredor de seguros.
  • Nombre, nacionalidad, dirección, teléfono de contacto y número del permiso de conducir del conductor.

La parte inferior de la hoja, está diseñada para esclarecer el accidente.

Con una flecha se indica el punto de choque inicial en un dibujo en el que aparece dibujado una moto, un coche y una furgoneta. Justo debajo se incluyen los daños apreciados en el vehículo. Se incluyen las circunstancias, donde hay que esclarecer cuál ha sido el motivo del accidente, por ejemplo “daba marcha atrás” o “cambiaba de carril”.

La zona cuadriculada está destinada al croquis, donde se dibuja una representación aproximada del lugar del accidente y de cómo se ha producido. Además, aquí debe quedar constancia de cuáles han sido los daños que ha sufrido el vehículo. Es importante indicar siempre los sentidos de la marcha de cada uno de los vehículos, el punto de choque inicial, la posición de los vehículos en el momento del choque y la dirección seguida por ambos, ya que esto puede ayudar a esclarecer las circunstancias.

Observaciones, donde deberemos indicar todos aquellos datos adicionales de relevancia a los que no hayamos hecho incidencia en otros apartados.

Finalmente se firma por parte de ambas partes. Si el otro conductor no quiere firmar el parte, tendrás que llamar a la Policía.

El parte amistoso es la forma más sencilla de saldar un accidente. Después de firmar los trámites quedarán en manos de las compañías aseguradoras. Pero sí alguno de los conductores implicados no está de acuerdo con tu versión, tendrás que llamar a las autoridades pertinentes (Policía o Guardia Civil según dónde se haya producido el siniestro) para que sean ellos quienes determinen la culpabilidad a través de un atestado policial.

Después cada una de las partes tendrá que tener una copia del mismo para poder presentarlo ante su compañía aseguradora.

Qué hacer con el parte

Una vez presentes el parte -dispones hasta un máximo de siete días para hacerlo- cada aseguradora se encargará de correr con los gastos de la reparación del vehículo de su asegurado. A continuación, ambas compañías determinarán, en función de la descripción contenida en el parte amistoso, quién es la parte culpable del accidente.

Determinado el culpable del siniestro se pueden dar tres situaciones:

  1. El conductor no culpable no tendrá que asumir ningún coste respecto a la reparación de su vehículo. Los gastos correrán por parte de la aseguradora del conductor que ha sido determinado culpable.
  2. El conductor culpable no asumirá ningún coste si dispone de un seguro a todo riesgo, y será su propia compañía la que cubra los gastos de la reparación del vehículo de la otra parte y las propias. Eso sí, es probable que el próximo año su póliza suba.
  3. El conductor culpable tiene seguro a todo Riesgo con franquicia. Este deberá correr con los gastos de la reparación que sean inferiores al importe de su franquicia. Si tiene un seguro a terceros, cubrirá los daños de la parte contraria pero no los el asegurado.

En el caso de que se haya producido un accidente múltiple en el que estén involucrados más de dos vehículos no se podrá hacer uso del parte amistoso. Será necesario recurrir a la Policía Local o a la Guardia Civil para que se personen en el lugar del siniestro.

Si necesitas un seguro para tu coche, no dudes en consultarnos para obtener el mejor precio.