¿Alguna vez te has fijado en el humo que sale por el tubo de escape de tu coche? Seguro que nunca te has parado a mirar o ¿no? El control periódico de ese humo del escape te puede ayudar a tener una idea del estado del motor o de un posible problema en un futuro.

Cuando el motor alcanza su temperatura, no debería generar ningún humo demasiado visible por el tubo. Si, por el contrario, se ve un humo negro, gris, azul o blanco ¡ten cuidado! Existe algún tipo de problema.

Desde El Corte Inglés Seguros queremos protegerte a ti y a tu coche, por ello, te queremos ofrecer unos consejos para que sepas cómo reaccionar ante los diferentes colores de humo, que puede expulsar tu coche. ¡Vamos a por ello!

  • Humo negro

La aparición de humo negro en un tubo de escape puede ser un poco alarmante. Sin embargo, se produce cuando el motor está quemando mucho combustible. Esto se produce por alguna posible deficiencia en el filtro de aire del motor, mala pulverización de los inyectores…

Suele producirse cuando aceleras a fondo; si lo hace solo un instante es más o menos normal pero si sigue echando una nube de humo, tienes una avería.

  • Humo blanco

Si el humo que sale del tubo de escape es de color blanco, en pequeñas cantidades y muy débil, no tienes que preocuparte en exceso ante la aparición de este humo, ya que puede ser el resultado de una acumulación de condensación normal en el interior en el interior del sistema de escape.

Sin embargo, si el humo blanco es más denso y grueso, el problema es más grave, ya que puede ser porque esté quemando el líquido refrigerante del motor. Si es así, cruza los dedos, ya que el arreglo de estas averías suelen ser altas.

  • Humo azul

Si tu coche empieza a soltar por el tubo de escape un color azul, esto suele significar que el motor está quemando más aceite de lo normal. Se puede producir cuando se encuentran desgastados los sellos de la guía de las válvulas o los anillos del pistón.

Ante la aparición de este humo, deberás revisar el nivel de aceite con regularidad y reparar las piezas defectuosas.

  • Humo gris

Estamos ante un problema “chungo”. Los expertos en mecánica anuncian que es el problema más difícil de diagnosticar. El humo gris puede deberse por varios problemas: exceso de aceite, defectos en el turbocompresor, etc.

 

Recuerda, la seguridad vial y el correcto mantenimiento de tu vehículo es algo muy serio. No te la juegues y comprométete con la seguridad en carretera