Seguro que ha tenido algún golpe en una rotonda o conoces a alguien que haya sufrido uno. La circulación y la salida de las mismas por parte de los conductores suele ser errónea y conlleva muchas maniobras indebidas y peligrosas.

Puede que no sea la primera vez que sufres un golpe porque el coche del carril interior de la rotonda sale de la misma de forma errónea. Pues ten mucho cuidado porque ahora ese tipo de imprudencias las están utilizando para realizar un nuevo timo, conocido como el “timo de la rotonda” y estafar al seguro. Tal y como lees.

Este timo se basa en lo siguiente: consiste en dar vueltas a una rotonda por el carril exterior, utilizado de forma legal antes de salir de la rotonda, y esperar a que otro conductor del carril interior quiera salir de la rotonda de forma incorrecta. Porque de forma incorrecta te preguntarás, pues porque siempre debes abandonar la rotonda desde el carril más exterior. En el momento en que el estafador se percata de dicho fallo aprovecha para tener un pequeño y controlado accidente de chapa y, por último, alegar lesiones para que el seguro acabe pagándote una indemnización.

En este nuevo timo, el conductor que circulaba por el carril interior es el estafado, porque con la ley en la mano el coche que circula por el exterior de la misma rotonda es el que circula de forma correcta. Aquí es donde aprovecha el timador porque para evitar la presencia de la Policía en la escena, el que busca el fraude aprovecha para firmar un parte amistoso con el estafado y posteriormente llama a la ambulancia.

De esta manera los timadores consiguen llegar a un centro médico y consiguen un parte de lesiones con el que pueden reclamar una indemnización a las aseguradoras.

Esta práctica ya es conocida por la Guardia Civil de Tráfico que ha estado investigado varios accidentes fraudulentos al respecto por toda nuestra geografía, tanto en Granada como en Vigo, donde de hecho, una familia de nueve personas ha logrado estafar a los seguros de coches una cifra cercana a los 90.000 euros.

La investigación se inició después de que varias aseguradoras comenzasen a sospechar de algunos accidentes ya que todos ellos se producían en el mismo lugar: la rotonda de la Avenida Castelao. En todas estas colisiones los daños materiales eran de escasa consideración, pero curiosamente siempre había personas lesionadas.

El seguro obligatorio del coche

Como sabrás, para circular con un coche es necesario tener contratado al menos el seguro obligatorio. Esta póliza incluye única y exclusivamente la responsabilidad del conductor frente a terceros, es decir cubre los daños materiales o personales que provoques a otras personas o vehículos. En ningún caso, cubrirá daños materiales o personales que sufra el propio conductor, pero sí protege a quienes le acompañen en el coche en el momento del siniestro.

Tener contratada la póliza obligatoria es una garantía de tranquilidad, ya que estarás cubierto ante las posibles indemnizaciones que pueda ocasionar un golpe en el que resultes el culpable. En este caso, la compañía aseguradora se haría cargo de los costes del siniestro en cuanto a la indemnización a los terceros implicados en el accidente.

Has de saber que este tipo de seguro tiene ciertas limitaciones ya que las indemnizaciones a terceros por daños personales o materiales no son ilimitadas. Estas tienen ciertas restricciones que no son impuestas ni por la compañía aseguradora ni por el tomador del seguro, sino que van reguladas por ley.

Los límites del seguro obligatorio de coche son:

  • La cuantía máxima a la que la aseguradora con la que tengas contratado el seguro debe hacer frente en caso de que se trate de una indemnización por daños personales asciende a 70 millones de euros. Ya sea una sola víctima o varias las personas afectadas, e independientemente de la relación de parentesco entre el asegurado y el damnificado.
  • Si se trata una compensación por los daños materiales, la póliza obligatoria cubrirá indemnizaciones de un máximo de 15 millones de euros. En esta ocasión si será tenido en cuenta que no exista hasta un tercer grado de consanguinidad entre el asegurado y el conductor del vehículo no culpable.