En 2018 las etiquetas medioambientales que sirven para agrupar a los vehículos por categorías, dependiendo de su año de fabricación y de las emisiones que lance a la atmósfera, pasarán a costar 5€ y podrán adquirirse en Correos. Pero, ¿Cómo puedo saber a qué categoría pertenece mi coche? ¿He de ponerla obligatoriamente?  

Desde el año 2017, millones de conductores españoles han recibido en sus casas las famosas pegatinas que encasillan a su vehículo en un grupo u otro. Las primeras ciudades en adoptar esta medida fueron, no por casualidad, las que mayores niveles de contaminación experimentaban como: Madrid, Barcelona, Sevilla y Valencia.

Existen 4 tipos de distintivos oficiales:

  1. B (amarillas): para vehículos de gasolina matriculados después del año 2000 y diésel desde el año 2006. Válida también para vehículos de más de 8 plazas y transporte de mercancías matriculados desde 2005 (gasolina y diésel).
  2. C (verdes): para vehículos de gasolina matriculados después del año 2006 y diésel desde el año 2014. Válida también para vehículos de más de 8 plazas y transporte de mercancías matriculados desde 2014 (gasolina y diésel).
  3. ECO (verde y azul): todos los calificados como vehículos híbridos enchufables con autonomía.
  4. CERO EMISIONES (azul): todos los vehículos y ciclomotores calificados  como vehículos eléctricos de batería (BEV), eléctrico de batería extendida (REEV) y eléctrico híbrido enchufable (PHEV)

Señalar que no es obligatorio llevar estos distintivos, como si es obligatorio y necesario un seguro de coche o moto, pero la DGT siempre recomienda a los conductores su uso.

El objetivo es lograr reducir poco a poco la contaminación en las grandes ciudades ya que cada vez se hace más difícil poder respirar en ellas. Además, la sequía que nos asola en la actualidad no es que ayude mucho a limpiar el ambiente. Poniendo todos un poco de nuestra parte lograremos dejar a nuestros seres queridos la mejor herencia posible, ¡un mundo habitable!