Sin duda alguna uno de los elementos más utilizados de una casa es el sofá. Y es que a quien no le encanta tirarse encima después de una larga jornada, acurrucarse para ver una película, echarse la siesta, o disfrutar de su comodidad para leer un libro.

Pero no solo nosotros nos sentamos en el sofá también lo hacen nuestras mascotas. Además, nos sentamos con la ropa que traemos de la calle, por lo que diariamente están expuestos a un montón de bacterias, virus y agentes externos sin darnos cuenta.

Además, la pandemia del Covid19 nos ha hecho ser más conscientes de la limpieza de nuestro hogar y de la cantidad de virus y bacterias con las que convivimos y lo fácil que es su propagación.

Ahora que ya estamos relacionándonos con familiares y amigos, tenemos de nuevo visitas en casa, seguro que quieres encárgate de que la limpieza de tu sofá sea la correcta.

Las recomendaciones que vamos a darte son, probablemente muy similares a la limpieza que realizas siempre, pero con unas recomendaciones extra para que te asegures de su desinfección.

Cómo desinfectar un sofá de tela

Antes de ponerte a limpiar tu sofá, es importante que tengas en cuenta el tipo de tejido de la tapicería, porque en función de eso la limpieza puede variar. En este caso te contamos como limpiar uno de tela y de microfibra.

Para empezar, aspira bien todo el sofá y no te dejes nada: desde la parte posterior hasta donde van apoyados los cojines de los asientos, los reposabrazos y los respaldos. La mejor forma de hacerlo es utilizando los cabezales de los que dispone la máquina, lo ideal es utilizar el cabezal para tapicerías, que lo distinguirás porque es el que tiene una tela aterciopelada roja (sí ese que nunca has sabido para que valía). Después, usa un cepillo suave para eliminar los pelos o pelusas que puedan quedar. Este tipo de limpieza debería formar parte de tu rutina limpieza semanal por norma.

A continuación, retira todos los elementos que puedas del sofá, saca las fundas de los cojines, las de los asientos – si es desenfundable- y de los reposabrazos. Es importante que no sacudas estas partes ya que desprenderán pequeñas partículas de polvo, que se esparcirán por la estancia y se posarán en otras superficies. Procura aspirarlos.

En el caso de que tanto las fundas de los cojines como el resto de los elementos del sofá sean desenfundables lávalos en la lavadora. Si están muy sucios es recomendable que los pongas en remojo al menos una hora con jabón neutro. Si puedes, comprueba las recomendaciones del fabricante que vienen en la etiqueta, sino lo habitual es hacerlo a un máximo de 40º. Una vez lavadas tiene las fundas al aire libre y a la sombra para que se sequen.

Para el resto del sofá, o en aquellos a los que no se les pueden quitar las fundas existen varias opciones. Pero antes de aplicar cualquier producto sobre la tapicería, haz antes una pequeña prueba en una zona no visible del sofá para comprobar que no se estropea. Puedes hacerlo con diferentes soluciones:

  • Con alcohol. Rocía con este líquido la superficie y pasa un cepillo suave y un trapo limpio, preferiblemente de microfibra o de algodón.
  • Con una mezcla a base de alcohol, limón y detergente. Para hacer este producto tienes que mezclar medio vaso de alcohol, con medio de limón y una cucharadita de detergente. Pulverízalo sobre la tapicería y elimina la suciedad con ayuda de un trapo.
  • Agua tibia, zumo de limón y bicarbonato. Para este producto de limpieza natural necesitas dos litros de agua tibia, el zumo de un limón y dos cucharadas de bicarbonato. Con ayuda de un paño de microfibra aplica la mezcla y pásalo por todo el sofá y después pasa un trapo limpio.
  • Agua tibia, vinagre y bicarbonato. Esta vez necesitarás un litro de agua tibia, un vaso de vinagre y una cucharadita de bicarbonato. Limpiar todo el sofá con este producto con un paño humedecido y haz especial hincapié en las manchas más persistentes.
  • Con la vaporeta. La limpieza con vapor es el mejor método para no utilizar ningún producto químico, ya que las altas temperaturas desinfectan los tejidos. Además, sirve también para eliminar los ácaros y los malos olores.

Una vez esté hecha la limpieza por completo, asegúrate de que el sofá se seca bien antes de sentarte en él y de volver a poner los cojines

Cómo desinfectar un sofá de piel

Como se recomienda en el caso anterior, lo primero que debes hacer para comenzar la limpieza de un sofá de piel es aspirarlo bien con el cabezal para tapicerías que suele venir con el aspirador.

Para hacer la limpieza desinfectante puedes hacer una mezcla de agua destilada y jabón neutro. Humedece un paño con la mezcla y frota con delicadeza el sofá con movimientos circulares. Después, retira la suciedad con una toalla o trapo enjuagado en agua fría. Para finalizar, seca el sofá con un paño limpio y seco.